Elecciones generales del 28 de abril de 2019: un momento decisivo. - CAES
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Elecciones generales del 28 de abril de 2019: un momento decisivo.

El próximo 28 de abril estamos convocados a Elecciones Generales en un momento de polarización social con escoramiento a la extrema derecha que amenaza con regresiones severas en libertades, derechos y seguridad para todas.

La democracia, hoy como ayer, se construye a través de la cooperación entre personas y colectivos preocupados por el bienestar de tod@s, el control del poder político (demo-kratos) y que la economía y el emprendimiento estén al servicio de las personas y no al revés.

La llamada Transición resultó del empuje de fuerzas sociales emergentes, reividicaciones democráticas y amenaza permanente a la intervención militar por parte del Ejército y los sectores defensores del franquismo. En su desenlace adoptó un marco constitucional contradictorio, que sin depurar responsabilidades de la dictadura franquista, asumió enunciados similares a los regímenes europeos de posguerra, incluyendo una definición del estado como social y democrático de Derecho. Gracias a grandes movilizaciones obreras, estudiantiles, vecinales, feministas y nacionalistas, se consiguieron introducir en la Constitución de 1978 algunas cláusulas protectoras del bienestar general (trabajo, pensión, seguridad social, vivienda) así como el reconocimiento de la existencia de pueblos y naciones históricas, con aspiración de caminar hacia un progreso material y espiritual sostenido y compartido, como afirma el Preámbulo de la Constitución. Sin embargo, la causa de los pueblos de España que aspiraban a su autodeterminación del Estado monárquico sucesor del franquismo fue, no sólo marginada, sino prohibida por el art. 2 de la Constitución (“… indisoluble unidad de España”.

Al mismo tiempo que se redactaba y aprobaba dicha Constitución, el franquismo sociológico e institucional pasó sin filtro al nuevo régimen, autoamnistiándose por el camino y adoptando un perfil bajo que ha permanecido latente pero reconocible en prácticas antidemocráticas y anticonstitucionales de orden económico, administrativo, policial, judicial y cultural.

El bipartidismo de PSOE y PP se mantuvo intacto durante décadas en un sistema turnista aliado con el capitalismo global cuya legitimación descansa, sobre todo, en un consumismo irresponsable de masas. No obstante, movilizaciones sucesivas contra las arbitrariedades del sistema aumentaron paralelamente a los daños democráticos y sociales (movimiento pacifista Anti-OTAN, Movimiento Objeción de Conciencia, huelgas generales contra la precarización laboral, las privatizaciones y los recortes sociales, Nunca Mais, Movimientos contra la Globalización, la Europa del Capital y la Guerra).

Tras el estallido de la crisis financiera en 2008, en mayo de 2011 se generó un levantamiento popular pacífico frente a una Transición traicionada y a la crisis multilateral del sistema político de la Constitución de 1978. El movimiento 15M llenó de acampadas las plazas de toda España e inauguró una ola de movilizaciones, alguna de las cuáles han sido capaces de sostener viva la lucha en pugna directa con el poder financiero, judicial y político (entre ellas, stopdesahucios). La impugnación popular del Régimen cristalizó – a través de Podemos y sus candidaturas participadas – en las Elecciones Europeas de 2014, las municipales y autonómicas de 2015 y las generales de 2016, generando un nuevo ciclo que trasladó el conflicto social al escenario electoral e institucional.

La tolerancia durante más de cuarenta años respecto al enchufismo y la prevaricación en las altas judicaturas del Estado, la corrupción combinada de los poderes económico y político, la impunidad de los bancos que echan a la gente de sus viviendas mediante clausulas hipotecarias ilegales, etc. ha coexistido con la supervivencia de rescoldos fascistas dentro del Estado y del Partido Popular. La pérdida de confianza de amplios sectores sociales en el sistema político debido a la complicidad de la izquierda mayoritaria con este estado de cosas, explica la trasferencia de millones de votos a la abstención o a candidaturas populistas totalitarias impulsadas por los enemigos de la igualdad, la justicia, el pluralismo político y la democracia para todas las personas y todos los pueblos de España.

No se puede cambiar el gobierno sin cambiar la sociedad. Pero tampoco cambiar la sociedad sin cambiar el gobierno. La construcción de sinergias entre poder constituido y poder constituyente es condición para una verdadera democracia en la que el pueblo en acción se constituye en sujeto –y no en objeto- del sistema político.

Llamamos a la movilización electoral, ejerciendo un voto necesario para consolidar los avances, frenar la involución neofranquista y respaldar las candidaturas unitarias que, en los últimos años, han demostrado – a veces de forma contradictoria – compartir las propuestas de los movimientos sociales:

1.-Derecho a la Vivienda (ILPs por el Derecho a la Vivienda, ILP madrileña, Stopdesahucios, alquiler público y social, reversión de la venta de la vivienda a fondos buitres, recuperación de las ayudas públicas a la banca, recuperación de viviendas en manos de especuladores).

2.- Movilizaciones feministas (8 de Marzo, derecho al aborto, derechos sexuales y reproductivos, derechos LGTBIQ+, igualdad real entre mujeres y hombres, derechos de la infancia y de las personas con diversidad múltiple).

3.- Agroecología y Consumo responsable, Alimentación saludable y ecológica en las escuelas, Economía Circular, Residuos Cero, lucha contra el cambio climático, energías renovables, lucha contra la especulación urbanística, los macroproyectos y el despoblamiento rural.

4.- Cumplimiento de los principios y valores que informan las políticas económicas y sociales. Tutela judicial efectiva de los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Alimentarios. Derogación de las últimas reformas laborales y garantía de un sistema público de pensiones. Derogación del artículo 135 de la Constitución que somete la Soberanía y la Economía Nacional a los dictados de las instituciones económicas del capitalismo internacional (Banco Central Europeo, Fondo Monetario Internacional, Orgnaización Mundial de Comercio –OMC- y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos – OCDE-).

5.-Reconocimiento explícito en la Constitución de la plurinacionalidad de España. Respeto al derecho democrático a decidir de los pueblos de España.

6.- Cumplimiento de los Tratados de Derechos Humanos, especialmente el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Aplicación efectiva en España de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Consejo Rector de CAES Cooperativa, 26 de abril de 2019.